lunes, 14 de febrero de 2011

ANTECEDENTES Y CAUSAS DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL



CONCEPTO DE REVOLUCIÓN INDUSTRIAL



Las primeras fábricas en Inglaterra

La Revolución Industrial es un proceso de cambios originado en el uso de las máquinas y de nuevas fuentes de energía para producir y que transformó tanto la cantidad como la calidad de los productos y la forma de trabajar y de organizarse la sociedad. Se la considera uno de los cambios históricos más importantes en la historia del hombre por sus consecuencias. Además de los cambios a nivel económico, provocó o aceleró otros cambios sociales, culturales y políticos. La indutrialización cambió a la sociedad urbanizándola, aumentando la cantidad de bienes disponibles y generando la necesidad de consumo, creando nuevos métodos de trabajo y, en definitiva, permitiendo al hombre un mayor dominio y explotación de la naturaleza. Estimuló la investigación y amplió el conocimiento que el hombre poseía del mundo y de las cosas que le rodeaban. También generó problemas como la miseria de la clase obrera apiñada en los suburbios de las ciudades.
La industrialización ha sido tan importante que ha marcado la diferencia entre los países desarrollados y los no desarrollados, ya que los primeros son justamente aquellos que tuvieron un desarrollo de sus industrias que los impulsó a la conquista de territorios coloniales (por ejemplo Africa) para extraer materias primas y colocar los productos industrializados. Los países industrializados son los dominadores y los no industrializados los dominados o dependientes.
Para su estudio se la divide en dos etapas: la primera etapa se desarrolló exclusivamente en Inglaterra a partir de mediados del siglo XVIII hasta mediados del XIX. La segunda etapa se desarrolla en varios países: además de Inglaterra, participan en ella Francia, Alemania, Estados Unidos entre otros. Algunos autores detienen esta segunda etapa en la Primera Guerra Mundial, otros la llevan hasta nuestros días y hay autores que sostienen que hay un tercera etapa que se da en la segunda mitad del siglo XX con el uso de la energía atómica.
Las diferencias que encuentran los historiadores entre la primera etapa y la segunda son varias. En la primera etapa la industria de punta, o sea aquella en la se producen las innovaciones técnicas, es la textil (fabricación de telas), mientras que en la segunda etapa tenemos varias: además de la textil también se desarrollan importantes cambios en la metalúrgica y la industria química (colorantes, medicamentos) y surgen la industria de los alimentos (conservas, refrigeración) y la industria automotriz. En la primera etapa las materias primas más usadas eran el algodón, el carbón y el hierro; en la segunda etapa, a esas materias primas hay que sumarle el acero, los metales no ferrosos y, a partir de los  automóviles y  los sintéticos, el petróleo. Mientras en la primera etapa las innovaciones técnicas se realizaban por parte de artesano o mecánicos que mejoraban una máquina o inventaban un procedimiento nuevo (a veces influía la suerte), en la segunda etapa los empresarios recurren a la investigación científica. Las industrias invierten dinero en la investigación: contratan investigadores y tienen laboratorios para descubrir mejores productos, producir más rápido y abaratar costos, Finalmente, en los primeros años de la Revolución industrial predominaban las empresas pequeñas, a veces eran talleres artesanales que hacían innovaciones y producían más convirtiéndose en pequeñas fábricas. En la segunda etapa los grandes costos que deben afrontar las fábricas (investigación, combustible, materias primas, salarios, etc), sólo permite sobrevivir a las más grandes. Estas grandes empresas serán las innovadoras, las que se disputarán los mercados de ventas y acumularán grandes capitales.
¿Por qué se produjo este cambio al que llamamos Revolución Industrial? Para observar sus factores o causas tenemos previamente que analizar otros cambios que se producen antes de la industrialización y que generaron las condiciones económicas, sociales y culturales para que aquella se diera. Estos antecedentes de la industrialización fueron: la revolución agrícola, la revolución demográfica y la revolución científica.


LA REVOLUCION AGRICOLA
Hasta la industrialización la mayor parte de la población, un 80%, vivía en le campo y su vida dependía directa o indirectamente del trabajo de la tierra. Campesinos y artesanos vivían y producían junto a sus familias. La familia era una unidad de consumo y también de producción: se autoabastecían de lo necesario para vivir. En general no se producía para un mercado y por lo tanto no había mayores exigencias en mejorar la calidad o la cantidad de los productos. Tampoco existía el afán de obtener ganancia con la venta de los productos.
Los bienes de producción (herramientas, utiles de trabajo, talleres, animales de tiro, etc) eran bienes de la familia, pertenecían al propio trabajador que los usaba para producir. Esos útiles de trabajo y los métodos de producción, o sea la forma en que se trabajaba la tierra o se elaboraban los muebles, vestimentas, etc, se hacían en base a la tradición y se demoraba mucho en innovar.


Con la agricultura y la artesanía se cubrían las necesidades básicas de una familia: alimento, vestido y vivienda. Como se trataba de gente que “vivía al día” se trataba de satisfacer las necesidades elementales. Se trabajaba con la luz diurna aprovechando la jornada desde la salida hasta la puesta del sol, por lo que una jornada de trabajo en verano llegaba a durar 12 o más horas. Pero el ritmo de trabajo era lento y había tiempo para el descanso. Además había muchos días en el año en que no se trabajaba (50 días festivos además de los domingos).
Una parte considerable de las tierras eran comunes, las utilizaban los campesinos para tener algunas cabezas de ganado, o había bosques de los que se extraía leña.
La producción agrícola dependía mucho de las condiciones naturales como el clima, las lluvias, etc. La alimentación con carne vacuna era escasa porque al llegar el invierno los animales se mataban porque no se les podía alimentar en la estación fría. En la agricultura se aplicaba el sistema de rotación trienal: las tierras se dividían en tres partes y se iban rotando los cultivos en ellas, dejando siempre una de las partes sin cultivar (barbecho) para recuperarla.
El cercamiento de las tierras.- Esta situación de la producción agrícola comenzó a cambiar en Inglaterra en los siglos XVI y XVII. El primer cambio va a ser la eliminación de las tierras comunes y el cercamiento de las propiedades. Los propietarios aseguraron su derecho de propiedad sobre la tierra estableciendo los límites y colocando una cerca a su alrededor. El motivo por el cual se cercaron las tierras fue la búsqueda del máximo de ganancia con su uso, ya fuera a través del cultivo o de la cría de ovejas para obtener la lana que se utilizaba para hacer los tejidos. El cerco permitía separar las tierras dedicadas al cultivo de las tierras con animales e impedía que estos invadieran y destrozaran los plantíos. Pero además la cerca aseguraba el derecho de propiedad. Los propietarios con espíritu capitalista desconocieron la costumbre, que a esta altura era un derecho dado el tiempo que se usaba, de los campesinos pobres de usar los campos comunales. Cercaron también estos los campesinos se quedaron sin lo poco que tenían para sobrevivir.
Los cultivos cuatrienales.- Otro de los cambios que se producen en los campos de Inglaterra fue el del sistema de cultivos. Desde hacía siglos se usaba el sistema de rotación trienal: los campos de cultivo se dividían en tres partes, en una se plantaba trigo, en otra cebada y en la tercera no se cultivaba nada para que la tierra descansara y recuperara sustancias minerales necesarias para mantener la producción. Al siguiente año, donde se había plantado trigo se plantaba cebada, donde se había plantado cebada no se plantaba nada y en el sector donde el año anterior no se había cultivado, se plantaba cebada. Al siguiente año se volvía a rotar y se dejaba sin plantar la otra parte del campo. Con este sistema no se utilizaba la tercera parte de las tierras.
El cambio fue la introducción de cultivo de forrajes en lugar de dejar una parte en barbecho. Así se pasó al sistema de rotación cuatrienal en el que los cultivos se seguían rotando plantando alternativamente trigo, cebada , nabos y trebol. Estos dos últimos no quitaban demasiadas sustancias la suelo y por el contrario la beneficiaban. Además el trebol y los nabos se usaban para alimentar el ganado aumentando la cantidad de animales y como consecuencia hubo mayor cantidad de abono obtenido del estiercol animal. De esta forma agricultura y ganadería se complementaban y permitieron disponer de mayor cantidad de alimentos, mejorando la calidad de vida y provocando un descenso de la mortalidad.
El sistema cuatrienal es también conocido como sistema Norfolk, nombre del lugar de Inglaterra donde comenzó a utilizarse. En esa región se dieron los primeros pasos en la revolución agrícola, no sólo en la rotación cuatrienal, sino en varios aportes como, por ejemplo, la mejora de los terrenos arenosos usando arcilla y cal. También fue en Norfolk que comenzó a difundirse el arrendamiento de las tierras por parte de los dueños a emprendedores inversionistas.
Consecuencias sociales de la revolución agrícola.-  Desde el punto de vista social la revolución agrícola significó la destrucción de la comunidad aldeana medieval. La agricultura ya no fue una actividad colectiva de campesinos sino una explotación capitalista de la tierra, donde un propietario contrataba jornaleros para trabajarla o la arrendaba a un arrendatario (que se encargaba de hacerla trabajar contratando jornaleros) y vivía con las rentas recibidas.
Este sistema benefició a los grandes propietarios que estaban en condiciones de llevar adelante los cambios. Las pequeñas propiedades tendieron a desaparecer y se concentró la propiedad de la tierra. Muchos campesinos, expulsados de las tierras que sus antecesores habían trabajado durante siglos,  se transformaron en una masa de hombres marginados que recorrían los caminos pidiendo limosna. Sobre esto escribió Tomás Moro:
“... Ocurre que un glotón, ansioso e insaciable, puede juntar miles de acres de tierra y cercarlos con una empalizada o un vallado, o mortificar de tal modo a sus poseedores, que estos se vean obligados a vendérselo todo. De un modo u otro no tienen más remedio que abandonar el campo, ¡pobres almas cándidas y míseras! Hombres, mujeres, maridos, esposas, huérfanos, viudas, madres llorosas con sus niños de pecho en brazos, allá van arrastrándose lejos de los lugares familiares sin encontrar reposo en ninguna parte. Y después que han vagado hasta comer el último céntimo, ¿que remedio les queda sino robar para luego ser colgados o pedir limosna? Pero también en este caso van a dar con sus huesos a la carcel, como vagabundos...”


A fines del siglo XV y durante todo el siglo XVI se dictaron en Europa normas para perseguir a los vagabundos y mendigos. Las leyes los trataban como delincuentes y los culpaba de falta de voluntad de trabajar. Durante el reinado de Enrique VIII, que fue cuando se empezaron a ver las consecuencias del cercamiento de los campos en Inglaterra, se tomaron las primeras medidas severas contra los vagabundos: azotes la primera vez y si reincidían se les cortaba media oreja. La tercera vez que fueran encontrados como vagabundos serían ahorcados como delincuentes peligrosos. Un estatuto del año 1547 estableció que si alguien se negaba a trabajar podía ser denunciado por cualquiera y el holgazán quedaría como esclavo del denunciante realizando las tareas que este le mandase. Los hijos del vagabundo podían ser tomados por cualquier persona y ponerlos a su servicio, los varones hasta los 24 años y las niñas hasta los 20 años. Si trataban de escapar podían ser azotados y encadenados. En Francia, durante el reinado de Luis XVI se estableció que toda persona entre 16 y 60 años, que no demostrase poseer trabajo ni profesión sería enviada a las galeras (barcos a remo).
La persecución de la vagancia y la obligación de trabajar era un manera de aumentar la oferta de mano de obra y reducir los salarios. Las fábricas que se comenzaban a instalar en las ciudades se beneficiaron con esto al recibir a cantidad de campesinos desplazados que trabajaban por un mísero salario.

LA REVOLUCIÓN DEMOGRAFICA
Hasta el siglo XVIII la natalidad era alta y la mortalidad también. Las familias tenían un promedio de seis hijos delos cuales la mitad moría antes de los quince años. El promedio de vida de un hombre era de cincuenta años y llegar a la vejez era excepcional. Esta alta mortalidad tenía diversas razones: las enfermedades que se transformaban en epidemias como la difteria, la escarlatina, la tos ferina; la falta de higiene y la mala alimentación. Los períodos de hambre que seguían a las malas cosechas también provocaban la muerte o dejaban sin defensas al organismo y una leve enfermedad podía ser mortal.
A partir del siglo XVIII se observa un crecimiento de la población europea. En las primeras décadas de ese siglo el número de nacimientos (tasa de natalidad) creció algo, debido, entre otras cosas a que la disminución del aprendizaje del trabajo artesanal favoreció los matrimonios a edad más temprana. Pero luego de 1740 la tasa de natalidad se estancó. Por lo tanto lo que hizo que aumentara la población fue el descenso de la mortalidad.
La disminución de las muertes tuvo varias causas:
- El cambio en el sistema de cultivos que permitió alimentar más ganado durante el invierno, facilitó el consumo de carne fresca durante todo el año. Además se mejoró la calidad del trigo utilizado y aumentó el cultivo de legumbres. La alimentación también se benefició con la introducción de alimentos de origen europeo que mejoraron las condiciones alimenticias y la resistencia a las enfermedades (por ejemplo la papa, alimento principal de los campesinos en muchas regiones pobres).
- Las mejoras en la limpieza personal con el uso del jabón y la ropa interior de algodón barato que permitió su uso y muda en forma más asidua.


  - Las mejoras en las viviendas con el uso de ladrillos o piedra en lugar de la madera y la paja disminuyendo la cantidad de insectos y roedores que cohabitaban con los humanos en los hogares del campo. En las grandes ciudades se pavimentaron las calles, se las dotó de alcantarillado y agua corriente y se comenzó a quemar la basura y dar adecuado entierro a los muertos (los cementerios se empezaron a ubicar en las afueras de la ciudad y no junto a la iglesia en el centro). 
- Aunque en forma lenta (por lo menos hasta la segunda mitad del siglo XIX) fue mejorando la medicina y la cirugía.
Todos estos factores prolongaron la vida de las personas y permitieron que más niños sobrevivieran y llegaran a la edad adulta aumentando para el futuro la cantidad de matrimonios. Las mejoras en las condiciones de los partos permitió que las madres sobrevivieran en mayor cantidad y podían seguir teniendo hijos. Por ejemplo en Londres a mediados del siglo XVIII moría uno de cada quince niños recién nacidos. A fines de ese siglo la cifra era de un muerto cada cientoquince nacidos.
Al aumentar la población había más mano de obra disponible y por lo tanto más barata. Y también había más bocas para alimentar, más cuerpos para vestir, etc. Por lo tanto hubo un aumento en el consumo, una mayor demanda de productos que estimuló el aumento de la producción. Fue necesario mejorar las técnicas de trabajo, inventar máquinas, aumentar las horas de trabajo para satisfacer esa demanda. 
Con la migración del campo a al ciudad,
 los pobres eran mano de obra barata



LA REVOLUCION CIENTIFICA
En el siglo XVIII continuó la revolución científica que se había iniciado en el siglo XVI y se había desarrollado en el XVII. Los hombres de ciencia rechazaban las verdades aceptadas hasta el momento por la vía de la autoridad (afirmar que algo es cierto por que determinada persona importante o influyente así lo había dicho) y buscaba una explicación racional al mundo.
Desde los comienzos de la Epoca Moderna se venía utilizando y perfeccionando el método científico de investigación basado en la observación y experimentación. Se empezó a concebir a la tierra dentro de un universo en el cual ocurren continuos cambios; esos cambios se regían por leyes inmutables que podían ser descubiertas por el hombre y explicadas a través del lenguaje matemático. Los intelectuales de la época, tal vez influidos por los comerciantes y banqueros, para quienes era necesario el orden y la precisión en los cálculos, desarrollaron el gusto por la medición y por buscar leyes matemáticas que se aplicaran a todos los fenómenos de la naturaleza. Los progresos técnicos permitieron auxiliarse de instrumentos que facilitaban la visión y medición: telescopio, microscopio, barómetro, termómetro y relojes.


En el siglo XVIII los intelectuales, entusiasmados por los descubrimientos alcanzados hasta ese momento, tenían una fe total en el progreso del conocimiento y en la ciencia. El interés cada vez mayor en el conocimiento provoca la divulgación a través de publicaciones. Se instalan laboratorios equipados con instrumentos cada vez más precisos y se desarrollan las academias y sociedades científicas, se instalan museos y jardines botánicos. Se organizan expediciones científicas para recorrer lugares lejanos y exóticos. 
Esos conocimientos, a diferencia de lo que había pasado en otras épocas históricas, no quedaron sólo en formulaciones teóricas, sino que se aplicaron a cuestiones prácticas y cotidianas. De ésta manera el conocimiento científico se aplicó a resolver problemas que tenían los técnicos y mecánicos: por ejemplo el estudio de los gases permitió construir la máquina de vapor.



CAUSAS DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL
A) Disponibilidad de capitales, derivados en su mayoría de la expansión comercial que se venía produciendo desde dos siglos atrás. El comercio había dejado de ser un simple intercambio local o regional y comenzó a realizarse a escala mundial; durante el siglo XVIII grandes cantidades de dinero se habían acumulado en Europa, acrecentadas por la especulación con oro y plata. La abundancia de dinero que no era invertido por los capitalistas creaba un exceso en su oferta, bajando el interés que en algunos casos llegó al 3%. Esto favorecía a quienes tenían ideas para invertir y obtener ganancias pero no suficiente dinero para llevarlas a cabo. Los bancos se multiplicaron y comenzó la emisión de billetes bancarios y la utilización de cheques. No fueron los grandes financistas los primeros en invertir en las industrias sino individuos de recursos modestos.
Al principio los capitales se volcaron en las industrias domésticas, en la que el artesano era propietario de la materia prima y los instrumentos de trabajo y trabajaba en su domicilio ayudado por su familia. Luego una persona con dinero compraba la materia prima y los instrumentos de trabajo, arrendaba un edificio y contrataba artesanos para que fueran a trabajar para él. Finalmente cuando se crean maquinas y se produce en gran escala va a ser necesaria la presencia de grandes capitales que en la segunda mitad del siglo XIX darán origen a las sociedades anónimas.
B) Aumento de la demanda, provocada por el crecimiento de la población y la intensificación de las relaciones comerciales a nivel mundial. La explosión demográfica ya analizada generó un mercado de consumo dentro de Europa que estimuló a la producción: había más gente compraba alimentos, ropa, muebles, etc. Las relaciones comerciales con otros continentes permitieron ubicar productos en ellos vendiéndolos a las poblaciones locales. La independencia de las colonias españolas en América permitió abastecer a una enorme población que hasta el momento estaba obligada a comprarle sólo a España (monopolio comercial). Como en la América colonial no se había desarrollado ningún tipo de industria, se convirtió en una gran compradora de productos europeos y abastecedora de materia prima.
C) Capacidad técnica, sobretodo de parte de artesanos ingeniosos, ya que los primeros inventos no exigieron grandes conocimientos teóricos ni la intervención de científicos. Los avances en maquinarias e instrumentos se debieron a necesidades nacidas en el taller; esta capacidad técnica se gestó en un largo proceso de ensayos, búsquedas y progresivos perfeccionamientos.

¿Por qué la industrialización empezó en Inglaterra? Hubo varias razones para que ocurriera así:
a) Existían capitales acumulados por el comercio y el trafico de esclavos. Poseía colonias que le suministraban materias primas valiosas como el algodón y a las que se enviaba los productos elaborados. Los capitalistas ingleses estaban dispuestos a invertir dando oportunidad a quienes tenían emprendimientos empresariales. En 1797 en Londres había ya sesenta y nueve bancos.
b) Los impuestos eran menores que en otros países, ya que los ponía el Parlamento y en él estaban representados los hombres de negocios.
c) La existencia de hulla (carbón de piedra) y hierro en su territorio le permitía contar con dos materias básicas, una como combustible y la otra para fabricar herramientas, útiles, máquinas, rieles, etc. También tenía abundantes corrientes de agua que eran usadas para trasladar mercadería y materia prima y también para proporcionar energía hidráulica.
d) La mano de obra era abundante. El cercamiento de los campos y la desaparición de las tierras comunales había provocado emigración de mano de obra hacia las ciudades. Además, los agricultores ya estaban habituados a las tareas artesanales.
e) El régimen parlamentario asegurado luego de la revolución de 1688 y la burguesía desempeñaba un papel importante en él. Hasta la aristocracia rural se mostraba innovadora: se interesaba en las transformaciones de la agricultura y la ganadería e invertía en todo tipo de empresas.
f) La Revolución Francesa y las guerras napoleónicas favorecieron a Inglaterra que, protegida por su insularidad, pudo continuar produciendo mientras los otros países europeos se debilitaban con sus guerras. Además aprovechó que los estados de Europa estaban concentrados en sus guerras europeas, para intensificar sus relaciones con América.


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